El cine en la poesía (breve antología)

Ceci n'est pas une pipe. -Magritte

Del cine a la poesía
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 Poemas ekfrásticos, donde tanto el poeta como el lector, tienen que enfrentarse con el “nombrar”, y “romper” simultáneamente los límites de ambas manifestaciones.

 


silencioLos textos seleccionados que componen esta “pequeña e incompleta muestra poética (confeccionar una antología completa sobre la relación entre cine y poesía sería casi imposible), son ejemplos significativos del intento por cristalizar la aproximación y el intercambio entre ambos discursos artísticos.

Poemas ekfrásticos, donde tanto el poeta como el lector, tienen que enfrentarse con el “nombrar”, y “romper” simultáneamente los límites de ambas manifestaciones. La ékfrasis entendida como la transformación de un arte visual en otra forma verbal, causando así un diálogo único entre el tiempo y el espacio, entre la palabra poética y la imagen en movimiento, dentro de una sola experiencia sensorial. Poemas que intentan reconciliar un medio artístico con otro. Los poetas seleccionados intentan poner en yuxtaposición dos códigos distintos que aparentemente son irreconciliables. En la elección de los poemas seleccionados, se ha privilegiado -por cuestiones de traducción- los escritos en castellano. Salvo las excepciones de los textos de Godard, Tarkovski y Kerouac, que por su importancia y curiosidad, se han incluido. Los poetas seleccionados, reconocen a través de sus textos, la presencia del mundo del cine (films, actores, escenas, etc.). Y Donde el cine ha sido un eficaz estímulo a la imaginación poética.


SELECCIÓN HÉCTOR J. FREIRE

Entre el ojo y la forma
Hay un abismo
En el que puede
Hundirse la mirada.

José Ángel Valente




RAFAEL ALBERTI

VERANO

-Del cinema al aire libre
Vengo, madre, de mirar
Una mar mentida y cierta,
Que no es la mar y es la mar.
-Al cinema al aire libre,
Hijo, nunca has de volver,
Que la mar en el cinema
No es la mar y la mar es.


JOAQUÍN GIANNUZZI

EL ARTE DEL CINE

Marcelo Mastroiani busca una mujer en la oscuridad.
Si se observa bien la escena, vemos
Cómo ha sido planeado el máximo de angustia
En cada fragmento de sombra, pero ha respetado una frontera,
Tras de la cual puede estallar el corazón.
Así que irrumpe la luz en un una calle clamorosa.
Si se supone que hay vida en todo esto
Me pregunto
Qué están tratando de hacer con nuestras historias,
Hurgando impunemente en las tripas, rescatando
Desde una cuidadosa perspectiva
El esqueleto íntimo de la comedia humana, estirando
Hasta una tensión insoportable
El simulacro de la imagen, agujas
Para el ojo temporal.
Se asegura que el poder del misterio y la belleza corren por su cuenta
Y que, de paso, son fieles al drama que anda por la tierra;
Y nosotros, violados por una especie de abuso de confianza
Jadeamos de este lado de la pantalla.


ANTONIO GAMONEDA

RAN *

Las uñas de animales inexistentes arrancan nuestros ojos
En los sueños.
Así fue. ¿Recordáis al príncipe atormentado por Hidetora?
No existe, pero sí su dolor, y, en las tinieblas, una túnica azul. Entró en
Mis ojos a través del llanto.
Cesad en la reflexión: yo amo al príncipe ciego; no tiene otra sustancia
Que la que le otorga mi amor, pero entró dulcemente en mis ojos.
Es la pureza de la falsedad. También
Entraron en mis ojos para siempre,
Conducidas por su propia belleza,
Las sábanas temibles, las banderas
Amarillas
*film de Akira Kurosawa del año 1985.


JEAN-LUC GODARD

HISTORIA(S) DEL CINE
(Fragmento)

….y al principio
Muy suavemente
Como si no se lo quisiera espantar
El susurro
Que el hombre ya percibió
Hace tiempo
Oh hace tanto tiempo
Mucho antes de que el hombre existiera
El susurro
Recomienza
Un proyector de cine
Está obligado
A acordarse de la cámara
Porque el cine no es sólo una industria
De evasión
Es ante todo
El único lugar
Donde la memoria es esclava

Heredero de la fotografía

Pero al heredar
Esta historia
El cine no sólo heredaba
Sus derechos
Para reproducir una parte de lo real
Sino sobre todo sus deberes
Y si heredó de Zola, por ejemplo
No fue la taberna
Ni la bestia humana
Sino en principio un álbum familiar
Es decir
Proust y Manet
Y para ir del comienzo al fin
De este libro inmenso
Con el que los hombres violaron
desesperadamente a la naturaleza
para sembrar en ella
la potencia de su ficción
para ir de Giotto a Matisse
y de Madame de la Fayette
a Faulkner
hará falta cinco veces menos tiempo
del que le tomó
a la primera locomotora
para convertirse en
el TGV*
el cine
como el cristianismo
no se funda
en una verdad histórica
nos da un relato
una historia
y nos dice
ahora: cree
y no dice
concede a este relato
a esta historia
la fe propia de la historia
sino: cree
pase lo que pase
y eso sólo puede ser el resultado
de toda una vida
ahí tienes un relato
no te comportes con él
como frente
a los otros relatos históricos…
(Traducción de Tola Pizarro y Adrián Cangi)
* TGV: tren de gran velocidad

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN

 ¿YVONNE DE CARLO? ¿YVONNE DE CARLO?.

¡AH! ¡YVONNE DE CARLO!
El pan era negro o blanco
El aceite verde-lodazal
Caquis los recuerdos
Ivonne de Carlo
Era el technicolor
En su contorno lila destacaba
La boca corazón, el busto corazón
Las bragas corazón en la danza
De Sherezade
Y en su pequeñez
Permanecía la promesa árabe
De la mujer portátil complacida
Por el ritmo desnutrido
Del tricycle-man
Para nosotros era la chica
Redimible como una maestra
De primera enseñanza
Sus ojos grandes
Pero sucios los hemos visto luego
Abotonando la penumbra de las cafeterías
Entonces eran
Lo más parecido a los diamantes del tesoro
Privado del Hombre Enmascarado
Sorprendidos

De que Ana María la enamorada
Del Guerrero del Antifaz más pareciera
Hija de María que Ivonne de Carlo
Con su escote prefabricado y su fotogenia
De payasa
Y cuando Mario Cabré, Mario Lepanto
Mario Tenorio, Mario Trento
Mario Gardner
La requebrara en el Festival de Cannes
(más arde y más quema
Cualquiera que te ama
Amor, quien más te sigue
Se quema en cuerpo y alma)
Ambiguos nos sentimos nacionalmente representados
Mas personalmente burlados
A punto sin embargo de enamorarnos
De muchachas con más carne que hueso
De descoloridas bragas blancas
Entrevistas
En furtivas correrías por parques
Repletos de domingo
Atardecía, alguien nos dijo
Que las muchachas mueren seis días
Cada mes
Luego resucitan
Aceptan cartas furtivas
Se dejan besar.


ALFREDO VEIRAVE

WESTERN

Justo en el momento en que iba a encender
El primer cigarrillo de la mañana el horrible círculo
De tiza
Caucasiano que le hacía oprimir los bronquios
Como si fueran
La pata de un dinosaurio sobre el pecho
Y seguramente el cigarrillo que sería la causa más evidente
De un cáncer de pulmón
Se oyeron los pasos apresurados de
Ella que llegaba taconeando por la escalera
Haciendo huir a balazos a los murciélagos
De su soledad.


JACK KEROUAC

NOSFERATU
(Fragmento)

Nosferatu, nombre diabólico que sugiere las letras del infierno; las siniestras
partículas de que se compone, “fer”, “erato” y “nos” poseen una cualidad cárdena y
atroz como el mismo film (palpitante y lóbrego), una obra maestra del terror
nocturno fotografiada fabulosamente en los viejos y ásperos tonos blanco, negro y
sepia.
No son bosques “brumosos”, son claros y luminosos bosques bávaros los que el
joven y convulsionado protagonista recorre una mañana en diligencia para ir al
castillo del conde. A pesar de esa claridad, se siente que el diablo acecha detrás
de cada árbol. Es evidente que el interior de los árboles caídos entre los claros
pinos alberga murciélagos, debatiéndose en un sueño torpe y hastiado.
Al fondo aparece el castillo. El protagonista acaba de tomar una copa en una
taberna transilvana y yo siento el deseo de advertir: “¡No bebáis demasiado en las
tabernas de Transilvania!”.

(Traducción Isabel Villena)

 


FRANCISCO URONDO

SALUDO A JOHN WAYNE

Gordo y pesado, viene saltando entre pistoletazos, el
Último cowboy, como si fuera el vientre de pólvora
Del último tranvía. Caramba, señores vaqueros,
Jineteando y mascando coca,
Al parecer, ha corrido mucho agua estrepitosa bajo
El Winchester, ha pasado
El tiempo, Hopalong Cassidy; hacías de muchacho, pero
No de Bueno, porque eras Ladrón y nos ponías
Un poco nerviosillos cuando caías para morir como
Cualquier Malo que se precie; y operábamos
Torpemente – al revés – la manijita del proyector y
Volvías a levantarte de atrás para adelante: aleluya
Hopalong Cassidy, milagrosamente

Incorporado para desafiar al tiempo que, parece
Mentira, cómo ha pasado de rápido, deteriorando
Sus itacas, convirtiendo a sus valientes en dipsómanos
Barrigones, padres
Incestuosos de jovencitas intrépidas, sin mujeres quákeras
Siquiera, con
Un pasado de relativo interés, más bien embretados – oh
Viejos
Buscadores de catangas de oro calibre
44 como otrora –en argumentos chistosos, que ya no
Pueden brindar mayores caballos de plata, esperanzas
Al fuego o satisfacciones enmascaradas solitarias. Sioux y
Heroínas
Que ya no sirven porque los tiempos han
Cambiado, “Mamita mía”, y las cabelleras ensangrentadas
Y los actos
Se han puesto mañeros como charros y desiertos de tuna
Que bostezan abriendo el paso, todavía, al tren
Correo, diligencias inútiles, achacosas
Manos rápidas en las cartucheras de cuero crudo,
Como las costuras de Dios, que es el aderezo,
Amigou, de vidas y también
De aquellas desgastadas por
El galope corto y el latido perdurable, amén.


OSVALDO PICARDO

DIOSES Y MONSTRUOS

“Un jugador tramposo, un tejedor de humos…”
                                        Leopoldo Marechal

Suponga ver sombras en las paredes.
Deje de lado, por un momento,
La incredulidad de todos los días:
No piense que a lo mejor se arregla
Con una buena mano de pintura.
Son lo que son
Y trepan con gestos ridículos, teatrales.
Sombras de celuloide carcomidas
Como en la cabina de un cine muy viejo.
La novia de Frankenstein, el hijo de Rosemary,
O Claude Rains interpretando difícilmente
Al hombre invisible.
De repente estas sombras monstruosas y divinas
Han ido en busca de sus caballos y embisten
Contra la firmeza del cotidiano mundo.
Trotan sobre la cabeza del convencimiento
Y defecan en la boca de su mejor discurso.
Usted los ve y los oye y los huele
Detrás de las puertas de su casa
Sin la certeza de haberlas cerrado.
Como moho en una mancha de humedad
Han crecido en el dibujo de las máscaras
Más ingeniosas e inesperadas
Para aparecer de repente ante su nariz.
Algo tienen que lo enternecen
Aunque al mismo tiempo, no sabe
Exactamente por qué no los quiere.
Suponga, mi estimado amigo,

Que desde la incomprensión mutua
En que conviven quién sabe hace cuánto,
Lo han enjuiciado y condenado
De antemano, prolijos y exactos
Conocedores de los más enterrados
Secretos de su cuerpo y alma.
Usted no puede sino verse desnudo,
Barrigón, fracasado, idiota y viejo.
Vienen unos a reclamar
Lo que les pertenece –gritan- ¡absolutamente!
(la vida por cierto
Que no los ha invitado a su fiesta).
Otros bisbisean y susurran a la oreja
En desacuerdo. Prefieren por todo argumento
Abrirse la bragueta, bajarse el pantalón
Y violarlo sin ninguna clemencia.
Ni el coloso de Goya ni el grito de Munich
Expresan mejor la paradoja
De esta verdad desmedida.
Sin embargo, en el filo de lo creíble
No logran asustarlo del todo.
Suponga, entonces, que en realidad
La luz de la sala no está sino detrás de usted
Y que la pantalla no es sino su propia piel.
El que era, hipócrita lector, hermano mío,
Será un diminuto olvido
En este carnaval de ambigua hermosura.


RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN

EVELYN BRENT *

Evelyn Brent de ojos rasgados y de sonrisas pálidas.
Un día, en San Francisco, en el café de Morgan
La conocí.
Evelyn Brent amiga de los ladrones y las
Prostitutas.
Evelyn Brent serena carne viva del alma.
Oh lo que sabes tú de andar entre la noche
Oh lo que sabes tú del polvo húmedo y rojo
Que vuela sobre las madrugadas temerarias.
Oh lo que sabes tú del naipe preparado,
El botellazo a tiempo, la huida que no falla.
Oh lo que sabes tú de amores clandestinos,
De barajar sonrisas y barajar destinos
Y danzar entre el humo de las malas palabras.
Y de la hora cuando por el boquete abierto
Desliza su alevoso puñal la madrugada.
Conocí a una duquesa que amó a Francois Villón
Y un día, en una gresca, le alcanzó su pañuelo.
Tuviste el mismo gesto para George Brancroft
Y en lugar del pañuelo le alcanzaste un revólver.
Oh lo que sabes tú de mujeres y de hombres.
De juramentos y de sacrificios y de escapadas súbitas.
Evelyn Brent amiga de los ladrones y las prostitutas.

Carne viva del alma, luminosa y desnuda.
* Actriz que acompañó a George Brncroft en los films La redada y La ley del
hampa. Al igual que la legendaria Theda Bara, conforman el conjunto de actrices
llamadas “las vampiresas”, o “come hombres”, muy castigadas en su época por la
censura.


GABRIEL CELAYA

CHARLOT

Hay un perro pequeñito
Que te muerde el corazón;
Pero está tan…., tan hambriento
Que le regalas tu yo.
Se burlan de ti, se burlan
Porque ofreces una flor
Y una sonrisa, creyendo
Que es la suprema razón.
Vas abriéndote camino
-molinete, tu bastón-;
Mas tu hélice, aeroplano,
Sólo rastrea el dolor.
El mundo es hosco y espeso,
Pero salta el corazón,
Se despega y toma vuelo

Como un motor de explosión.
Tonto genial, pobre diablo,
¿no eres tú la encarnación
Evidente y no creíble
De Dios con hongo y bastón?
Se burlan de ti, se burlan,
Y hay un tipo grandullón
Y una muchacha bonito.
Mil tropiezos: ¡y el amor!
Sólo una mueca, el calambre
Con que sacudes tu yo,
Te sirve para salvarte.
¡El resto es vida interior!
Y vas tirando –paciencia-,
Curado de indignación,
Y extrañado de que dejen
Tomar, sin pagar, el sol.

ANDRÉI TARKOVSKI

EL JUGLAR *

VERANO DE 1400
(Fragmento)
Una mañana luminosa. El vapor se eleva de entre el bosque y, atravesadas por el
sol, las alas de los pájaros resplandecen entre las ramas.

En la empalizada de madera del monasterio Troitski**, el portón está abierto y por
él entran lentamente dos carros cargados de unas botas enormes. Los caballos,
de baja estatura y de pelo largo, cubiertos por la espuma del sudor, están
derrengados; los animales flexionan las patas traseras y para aligerar la carga
hacen girar a derecha e izquierda el eje de las ruedas.
Por el camino que sale del monasterio y que desciende hacia los prados, bajan
tres hombres: Viril, de treinta años; Daniel el Negro, de cuarenta, y, con veintitrés
años, Andréi. Los tres van vestidos con burdos y gastados hábitos de monje de
color negro quemados por el sol………….
…..El vapor se levanta sobre la tierra. Andréi, Viril y Daniel avanzan por los prados
cercanos al río aún sin segar, cubiertos de acedera, arbustos de margaritas y
trébol. Avanzan, con el río a sus pies, por un sendero blanco quemado por el sol.
Lejos, tocando al horizonte, el cielo pierde su transparencia y roza la tierra en
forma de difusa niebla azulina que se apelmaza en una nube.
Amenaza tormenta. El sol brilla cierto tiempo a través de un velo lechoso, tórrido y
sofocante, para luego ocultarse tras una nube pesada y negra como el grafito, que
se mueve furtiva y tímida por el cielo mortecino. Los monjes caminan en silencio,
agobiados por el bochorno y la amenaza de tormenta…
(Traducción Ricardo San Vicente)
*del guión literario-poético del film Andréi Rubliov.(1966)
** Troitski: de la Santísima Trinidad.


ERNESTO CARDENAL

ORACIÓN POR MARILYN MONROE

Señores: recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el
Nombre de Marilyn Monroe
Aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita
Violada a los 9 años
Y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
Y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
Sin su Agente de Prensa
Sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
Sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia
(según cuenta el Time)
Ante una multitud postrada, con la cabeza en el suelo
Y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
Pero también son algo más que eso…
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo –de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
En el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano
Expulsando a los mercaderes de la 20th Centuty-Fox
Que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señores
En este mundo contaminado de pecados y radioactividad
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos
-el de nuestras propias vidas-. Y era un script absurdo.
Perdónala Señor y perdónanos a nosotros
Por nuestra 20th Century
Por esta Colosal Super – Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes,
Para la tristeza de no ser santos
Se le recomendó el psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
Y el odio al maquillaje –insistiendo en maquillarse en cada
Escena Y
cómo se fue haciendo mayor el horror
Y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
Soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta
Y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
Que cuando se abren los ojos
Se descubre que fue bajo reflectores
¡y apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set
Cinematográfico)
Mientras el director se aleja con su libreta
Porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
La recepción en la mansión del duque y la duquesa de Windsor
Vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.

La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
Como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
Y oye tan sólo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gángsters
Alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señores: quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
Y no llamó (y tal vez no era nadie
O era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los
Ángeles)
¡contesta Tú el teléfono!


MARÍA SANZ

TE RECUERDO, HUMPHREY

Tanta nostalgia enhebra los momentos
Más cálidos. Me envuelve la penumbra
Junto al café y al cigarrillo. Suenan
Voces extrañas, susurrantes, mientras
El piano acompaña soledades
Escondidas. Los ojos
Más profundos que nunca me han mirado,
Los firmes movimientos
De unas manos, las frases poderosas
De un hombre están allí,

Vagando eternamente
Por la atmósfera turbia. Si no fuera
Porque esto no es el Rick´s ni Casablanca,
Juraría que he visto a Humphrey Bogart.

“Amour” de Michael

 

FUENTE: http://www.elpsicoanalitico.com.ar/num16/arte-freire-cine-poesia-antologia.php

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