Carlos Oquendo de Amat: "Tuve miedo y [me] regresé de la locura" 

Libros
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Oquendo dice Ayala, hace una poesía “calidoscópica y simultánea en la que se puede leer con extraordinaria simultaneidad un universo permanentemente móvil, cinético, poblado de imágenes siempre nuevas”.

Carlos Oquendo de Amat: "Tuve miedo y [me] regresé de la locura" 

Por: Carlos Portugal Mendoza
 
 
El primer verso del “Poema del manicomio” de Carlos Oquendo de Amat (Puno, 1905 – España, 1936) da título al reciente libro de José Luis Ayala (Puno, 1942) sobre el icónico poeta de la vanguardia peruana de los años 20. Obra que amplía su anterior “Cien metros de biografía crítica y poesía de un poeta vanguardista itinerante” (1988).
 
Como es usual en las obras de Ayala, el libro emplea diferentes registro, como el texto discursivo, las entrevistas y testimonios, la transcripción de documentos, una carta de Ayala a Oquendo y hasta un diálogo de ambos en el manqa pacha (mundo de los muertos); medios creativos, en especial estos últimos, que enriquecen el retrato humano de Oquendo. Mención aparte son las numeroso fotos que presenta el libro; 37 en el álbum fotográfico y otras muchas como parte del texto.
 
 
 
El libro retrata la dramática vida y la virtuosa poesía de Oquendo, buscando en especial rescatar al militante revolucionario. En ese sentido, dice Ayala, “este libro permite conocer al ser humano, al dirigente político, al ideólogo marxista, que no tuvo temor a ser encarcelado”, y evitar así, la desideologización que amenaza a escritores paradigmáticos como Vallejo, Arguedas y otros para convertirlos en “escritores neutros, híbridos, inofensivos (al sistema)”.
 
Ciertamente el libro es eficaz en ese objetivo, pues nos muestra la actividad política de Oquendo en esos años y sobre todo el alto costo que pagó por ser fiel a sus ideas. Así, somos testigos de su renuncia a escribir poesía, su asunción al cargo de secretario general del partido comunista en Arequipa, su creativos planes para “distribuir volantes” desde un globo, su activismo en los sindicatos y universitarios. Pero también contemplamos a través del libro, al Oquendo varias hechos prisionero, tuberculizado adrede por sus carceleros, y al deportado y moribundo peruano en España, pero que finalmente logró vencer a la muerte con un solo libro escrito y el Capital de Marx en su maleta.
 
Si bien la obra proporciona algunas pautas para entender las motivaciones de Oquendo para pasar de ser, aparentemente, un “poeta puro” a un militante comunista de tiempo completo, nada concluyente puede decirse al respecto. Lo que sí queda claro que no fue una conversión súbdita. De acuerdo a diversos testimonios Oquendo fue amigo y discípulo de José Carlos Mariátegui desde 1925, cuando el poeta tenía unos 20 años. De modo que sus versos más importantes los escribió en una época en la que estuvo bajo el influjo de las ideas renovadoras y socialistas del Amauta. En todo caso, como dice Ayala, hay coherencia entre ser un subversivo de la palabra y ser militante de la revolución social.
 
Cabe señalar que las dramáticas experiencias de Oquendo no fueron singulares, sino que las padecieron varias generaciones bajo el peso de la represión del gobierno de Leguía y las feroces dictaduras de Sánchez Cerro y Benavides; como fue el caso de Vallejo y, para hablar de los puneños, de Ezequiel Urviola, los hermanos Peralta, los hermanos Mendoza de Huancané y otros comunistas y apristas puneños.
 
Como suele ocurrir con otras obras de Ayala, el libro además de abarcar su tema central trata también otros temas interesantes como los antecedentes izquierdistas de Mario Vargas Llosa, la biografía de Carlos Oquendo padre, la historia del grupo “Carlos Oquendo de Amat” que en los años 70 reunió a jóvenes poetas puneños, y también información sobre la relación y parentesco del propio Ayala con la familia de Oquendo.
 Tuve miedo José Ayala
 
José Luis Ayala || 25 -08- 2012
 
No faltan tampoco en la obra de Ayala asuntos novedosos como la polémica sobre la ubicación real de la tumba de Oquendo en el cementerio de Navacerrada (España) -lo cual ameritaría una investigación oficial-; los poemas no incluidos en “5 metros de poemas”; el esclarecimiento del retrato fotográfico del poeta; y datos sobre el posible encuentro entre Oquendo, Churata y Eudocio Ravines.
 
Aun cuando Ayala manifiesta estar a la espera de nuevos estudios sobre la poesía de Oquendo, incluye en el texto sugestivos apuntes para su comprensión. Así, destaca la rebeldía de Oquendo por buscar un lenguaje propio y diferente, el empleo del “montaje” cinematográfico de los poemas, el uso de caligramas y del espacio en cada página, sin temor al experimento. Oquendo dice Ayala, hace una poesía “calidoscópica y simultánea en la que se puede leer con extraordinaria simultaneidad un universo permanentemente móvil, cinético, poblado de imágenes siempre nuevas”.
 
Asimismo, afirma que la temática de “5 metros de poesía” son el amor, la ternura la añoranza, la orfandad, la infancia, el color, la ciudad el campo, la mujer y el ser humano; temas que corresponden a la juventud del poeta quien los habría escrito entre los 18 y los 22 años (el libro se habría publicado realmente en 1928).
 
Sin embargo, desde nuestro punto de vista, algunos de sus poemas revelan cierto contenido ideológico como lo han hecho ver diversos autores (Zevallos, 2005; Campuzano, 2007; Chirinos, 2010), en especial en los poemas “New York”, “Amberes” y “Réclam” que evidenciaría una critica a la modernidad capitalista. El título del libro y algunos de los poemas y versos de Oquendo parecen aterrizar en conceptos de la economía política (mercantilización, reificación del tiempo, dominio de la tecnología sobre la naturaleza, y alienación del ser humano), lo que no sería extraño pues por esos años el joven Oquendo estudiaba el marxismo de la mano de Mariátegui.
 Tuve miedo José Ayala 09 23
José Luis Ayala || 27-09-23
 
Esta inicial crítica a la modernidad, mezcla de fascinación y rechazo, resulta muy actual y útil frente al mundo que padecemos; como lo es también, más allá de su indudable virtuosismo en el uso de la palabra, su ejemplar entrega a lucha por una utopía. Entrega que hizo fundamentalmente a través de su acción militante, abandonando la escritura de poemas; quizás siguiendo el consejo de Huidobro de que poesía y política no debían mezclarse y que si el poeta quería hacer política debía hacerlo “no como poeta” sino “como hombre”. Y es sobre todo al Oquendo humano y político que José Luis Ayala rescata en su nuevo e indispensable libro publicado meritoriamente por la Universidad Nacional del Altiplano bajo la dirección de José Luis Velásquez Garambel.
 
 
FUENTE: 
 
 
 
 
 
 
 
 
BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS
¡Bienvenido! Inscríbete por email a nuestro servicio de suscripción de correo electrónico gratuito para recibir notificaciones de noticias, novedades y eventos.