La historia de la Literatura no esta huérfana de poetas que pasan como de puntillas por sus paginas, como pidiendo disculpas por la molestia de ser leidos. En no pocos casos, se trata de poetas de obra breve y ediciones de tirada reducida, de ésas que apenas llegan a unos pocos amigos. También, desengañados las más veces, suelen concluir su obra por estricta decisión personal algo antes de que la vida los concluya a ellos, cuando no, algo antes de que ellos concluyan con su vida. El poeta peruano Carlos Oquendo de Amat pertenece, en mi opinion, a esa extraña estirpe de poetas que concibe su vida su obra— como un perpetuo ejercicio de inmolación(1).

“Tengo 19 años y una mujer parecida al canto”, reza la biografía que a modo de verso cierra su único poemario: “5 metros de poemas”. Carlos Oquendo de Amat tuvo una existencia tan breve como azarosa. Su vida y obra la encuentras en este nuevo podcast de "Encuentra tu poema".

Lejos del mito, lo que sin duda habrá de perdurar son los veintiún poemas que nos legó. Bastó esa pequeña cantidad para encarnarse en uno de los más grandes renovadores de la poesía peruana. Hay quienes le atribuyen una influencia cinematográfica, mientras que otros hablan de surrealismo. Tamayo Vargas cree hallar también algo de creacionismo y ultraísmo, pero sin estridencia. Lo que ocurre es que Oquendo es una especie de filtro estético, un caleidoscopio que permite ver los planos de toda la vanguardia, a la vez que una ruptura con la tradición, así como el hallazgo de un lenguaje original y cosmopolita. 

Se ha enfocado la poesía de Oquendo desde el aspecto cinematográfico. Porque indudablemente estaba muy dominado por este arte. Se le ha descubierto un gran sentido del humor. Sobre todo, se ha mirado a sus poemas amorosos. Considerándole como uno de los poetas más tiernos y lucidos en este aspecto. Pero indudablemente, es en el delirio de una maravillosa ingenuidad donde más destaca. Pocos poetas han creado su mundo particular. Y han seguido fieles a él durante toda su vida. Este es el caso de Oquendo. Tal vez, este es el motivo de que su poesía siga muy fresca. Muy viva.

El presente ensayo data de 1976, publicado en la Revista "Actual" de la Dirección de Cultura y Extensión de la Universidad de Los Andes de Venezuela, y escrito por uno de los primeros biógrafos de Oquendo de Amat: Carlos Meneses.

RDB

"(...) Lo cierto es que Oquendo atendía a quienes requerían de él en el Portal de San Agustín, allí leía mientras caminaba de un lado hacia el otro, sin descanso. Era considerado un sabio por los jóvenes, traía la palabra de Mariátegui, su muerte estaba fresca y los 7 ensayos una novedad. Se sabía a Marx, era un docto en cine como en poesía, y en lengua francesa. Eran muchos los que acercaban, aunque con muchos recelos, su tuberculosis era más famosa que la de Chopin."

 

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