Carlos Oquendo de Amat

Uncategorised
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

No obstante su cortedad, el catálogo oquendiano ha dado para discusiones sesudas: ¿creacionista, ultraísta, surrealista, vagamente vanguardista? Lo cierto es que el poeta fue un gran aficionado al cine y la estructura del libro puede considerarse como una cinta cinematográfica cuyos fotogramas son sus páginas.

Carlos Oquendo de Amat


Por Blas Matamoro

Aunque descendiente de dos familias patricias del Perú, Oquendo transcurrió su breve vida (1905-1936) entre privaciones, cárceles y hospitales. Miembro del Partido Comunista, debió marcharse de su tierra para recalar en París y acabar sus días en un sanatorio de tísicos en la sierra madrileña. No se le conocieron trabajos y sí una dura vocación literaria y política, ésta bajo las enseñanzas de José Carlos Mariátegui.

A estas rarezas de su condición personal, el escritor peruano añade la de haber pasado a la historia de la literatura hispanoamericana con un solo libro de apenas dieciocho poemas, mejor dicho de Cinco metros de poemas, pues no sólo es el título de la obra publicada en 1927 sino su realidad física: una lámina de papel de cinco metros, doblada como un acordeón, cada una de cuyas páginas es un poema de la serie. Algunas piezas sueltas, no todas claramente suyas, completan la magra cosecha de Oquendo como poeta.

No obstante su cortedad, el catálogo oquendiano ha dado para discusiones sesudas: ¿creacionista, ultraísta, surrealista, vagamente vanguardista? Lo cierto es que el poeta fue un gran aficionado al cine y la estructura del libro puede considerarse como una cinta cinematográfica cuyos fotogramas son sus páginas. En ellas aparecen ciudades como Nueva York y Amberes, que Oquendo sólo conoció por medio del cine. Trasatlánticos, máquinas de escribir Underwood, chicas vestidas con papeles de periódicos, evocan el mundo de la literatura vanguardista, devota de las novedades técnicas, el rascacielos, el jazz y la revolución rusa, todo por junto y revuelto entre las humeantes ruinas de Occidente, las dejadas por la guerra mundial.

FUENTE: https://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/octubre_04/29102004_02.htm