En Miguel Rodríguez Liñán, la memoria emprende la ida y el poema traza el regreso

Perú
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“Si para José María Arguedas el Chimbote de El zorro de arriba y el zorro de abajo fue el infierno, para Miguel Rodríguez Liñán es el paraíso: el paraíso perdido de la infancia, de los momentos felices idealizados en la escritura”. Así lo afirmaba Jorge Najar, y en esa claridad se sostiene buena parte de la obra de Rodríguez Liñán. Su palabra nace de una geografía interior donde la memoria es viaje y el poema, un regreso. 

 

 

 En Miguel Rodríguez Liñán, la memoria emprende la ida y el poema traza el regreso

(Trujillo, Perú, 1961)

Miguel Rodriguez Cartografia1

 

Si para José María Arguedas el Chimbote de El zorro de arriba y el zorro de abajo fue el infierno, para Miguel Rodríguez Liñán es el paraíso: el paraíso perdido de la infancia, de los momentos felices idealizados en la escritura”. Así lo afirmaba Jorge Najar, y en esa claridad se sostiene buena parte de la obra de Rodríguez Liñán. Su palabra nace de una geografía interior donde la memoria es viaje y el poema, un regreso. Esa misma pulsión —hecha de desplazamientos, evocaciones y búsquedas íntimas, como advierte José Luis Ayala— lo hermana con Carlos Oquendo de Amat y Blaise Cendrars: viajeros del alma, cartógrafos de lo secreto. En Liñán, ese núcleo íntimo se vuelve homenaje y búsqueda incesante. Desde Chimbote, París y Marsella recompone sus rutas, convoca los lugares donde dejó vida y versos, quizá irrecuperables, pero siempre encendidos en el viaje que no termina.

 

16 DE ABRIL

Esto pasó un diesciséis de abril.

Era la primavera y yo paseaba

por las hermosas calles de Aix,

por el Cours Mirabeau idéntico

a un luminoso túnel verde.

Fui al claustro de la catedral

para identificarme

con los laureles.

Soplaba un viento ligero

y yo me sentía lejano,

ausente.

 

11 DE JULIO
 
¡Jugo de oro viejo helado de las mejores naranjas, de las mañanas mejores, con miel y limón!
Té, huevos fritos, pan, tabasco… Después, atravieso el mediodía del Mediodía
aquí, en el sur de Francia, en bicicleta de carrera flamante…
Respiro, transpiro, pedaleo… Llego al reino del lago para los baños de agua y
sol, ¡porque todo es agua y sol!... Toda la tarde leyendo, ahora  vuelvo a Aix…
Ya son las siete, hora santa, hora de los aperitivos, ¡una buena cerveza Späten
por ejemplo! ¡Me espera el perejil! ¡La ensalada me espera! ¡Y el arroz! ¡Y el vino! ¡Y el biftec!
 

 

AMAPOLAS SIEMPRE

Subiendo reciamente en bicicleta con pantorrilla natural

los músculos reventando yendo a Le Puy-Sainte-Réparade

solamente pensaba en amapolas en el verano en las fiestas

pensaba en amapolas vivas comestibles tal vez invisibles

pensaba y pedaleaba pensaba al revés del pensamiento

el manubrio las llantas los rayos los cambios los frenos

Pasé volando por la zona industrial de Venelles regresé

me había equivocado de camino de nuevo pensando

en las amapolas de siempre amapolas en mi frente

 

LOS ALBAÑILES DEL DIA

Chapaleando en el barro

y ateridos de frío

entre diciembre y enero

en el barro negro helado

como los troncos carbonizados

del gran incendio de la Montaña

Yo preparo la mezcla de cemento

con arena y agua helada

todo está helado, ¡hasta el mango de la pala!

quisiera quedarme en casa

junto al fuego dulce

leyendo y tomando té

fumando un cigarro…

Partimos a las siete de la mañana

cuando todavía es de noche

yo en la parte trasera de la camioneta

con las herramientas heladas

¡Ya son las doce, Señor Dios!

¡Todas las angustias se borran!

¡Son las doce, Arquitecto del día!

¡Hora de almorzar y beber vino tinto!

¡Venimos del otro lado del océano!

¡Venimos del otro lado del mar!

¡Venimos de Argelia!

¡Venimos de Portugal!

¡Somos los albañiles del día!

¡No te comas la pala, Manuel!

¡No te comas la mezcla, Hamed!

¡No te comas la plana, Miguel!

¡Vamos a comer jugosos bistecs!

 

TORMENTA EN EL LAGO

Nubarrones azules

El cielo casi negro está

Hace mucho calor

y yo voy al lago

Llego sudando como un caballo

estoy maravillosamente solo

en un recodo del lago

me desnudo me acuesto

Más tarde paseo náutico

hasta las proximidades del dique

leo un libro de Montaigne

un viejo libro de tapas rojas

leo durante una hora

¡Converso con Montaigne!

Luego me duermo y ahora

la lluvia recia me despierta

los árboles se inclinan

el viento sopla huracanado

estallan los truenos

veo la maravilla de los rayos

¡Ya estalló la tormenta!

¡Tormenta en el lago!

  Miguel Rodriguez poeme du monde Portada

 

BIONOTA

Miguel Rodríguez Liñán, nació en Trujillo, Perú en 1961. Es escritor y poeta. Cursó estudios superiores en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad de Provenza (Francia). Reside en el sur de Francia, entre Lambesc y Aix-en-Provence.

 

Obras (2024 → 2001)

2024Poema del mundo, La Siega Editorial, poemario

2021Cartas a Mauro de su hijo Guillén de París, libro

2012Calcinación, Pasacalle Editores, poemario

2011La légende du Père, Indigo & Côté-femmes éditions (París). Primera novela traducida al francés. Ese mismo año fue becado por el Centre National du Livre (CNL) para la creación literaria.

2008Eva Nibelunga, Pasacalle Editores, novela

2002Cadastro, Arteidea Editores, poemario

2001Leyenda del Padre, Río Santa Editores, novela